Revista de Investigación Latinoamericana en Competitividad Organizacional
Vol. 8 Núm. 30 (2026): Mayo
ISSN: 2659-5494
Cuando aprender no basta: estilos cognitivos, emocionales y reprobación en estudiantes universitarios de la Licenciatura en Nutrición de Grupo Colegio Mexiquense (2025)
DR. Areli Sarahi Estrada Gutiérrez
Grupo Colegio Mexiquense
areli.estrada.lic@colmexuni.edu.mx
0009-0009-5502-2163
DRA. Eva Martha Chaparro Salinas
Universidad Autónoma del Estado de México
0000-0001-7955-4628
DR. Julio Alvarez Botello
Instituto de Estudios Superiores ISIMA
julioalvarezbotello@yahoo.com.mx
0000-0003-2858-2172
RESUMEN
El objetivo de esta investigación fue analizar la relación entre los estilos de aprendizaje y el índice de reprobación en estudiantes de nivel superior, así como identificar los factores asociados al bajo rendimiento académico. Se desarrolló un estudio cuantitativo, no experimental, transversal y correlacional, con una muestra de 125 estudiantes de la Licenciatura en Nutrición de una universidad privada del Estado de México, seleccionados mediante muestreo no probabilístico por conveniencia. La recolección de datos se realizó mediante un instrumento estructurado que evaluó estilos de aprendizaje, variables sociodemográficas, factores cognitivos y socioemocionales, así como el historial académico. Los resultados mostraron que los estilos de aprendizaje no presentan una relación estadísticamente significativa con el índice de reprobación. En contraste, se identificó una asociación relevante entre la reprobación y factores cognitivos y socioemocionales, tales como dificultades atencionales, problemas de autorregulación, estrés académico, condiciones económicas y hábitos de estudio. Estos hallazgos evidencian que la reprobación responde a una interacción compleja de variables más allá de las preferencias de aprendizaje. Se concluye que las estrategias educativas deben orientarse al fortalecimiento de las funciones cognitivas, al acompañamiento emocional y a la adaptación institucional, con el fin de favorecer el rendimiento académico y la permanencia en la educación superior.
Palabras clave: Rendimiento académico, reprobación, factores cognitivos, educación superior, estilos de aprendizaje.
When learning is not enough: cognitive and emotional styles and failure rates in university students of the Bachelor's Degree in Nutrition at Grupo Colegio Mexiquense (2025)
ABTRACT
The objective of this study was to analyze the relationship between learning styles and academic failure in higher education students, as well as to identify the factors associated with low academic performance. A quantitative, non-experimental, cross-sectional, correlational design was applied, with a sample of 125 undergraduate students enrolled in the Nutrition program at a private university in the State of Mexico, selected through non-probabilistic convenience sampling. Data were collected using a structured instrument that assessed learning styles, sociodemographic variables, cognitive and socioemotional factors, and academic records. The results showed that learning styles do not present a statistically significant relationship with academic failure. In contrast, a relevant association was identified between academic failure and cognitive and socioemotional factors, such as attentional difficulties, self-regulation problems, academic stress, economic conditions, and study habits. These findings suggest that academic failure results from a complex interaction of multiple variables beyond learning preferences. It is concluded that educational strategies should prioritize the strengthening of cognitive functions, emotional support, and institutional adaptation in order to improve academic performance and promote student retention in higher education.
En la educación superior contemporánea, la reprobación académica se ha consolidado como uno de los principales desafíos institucionales, debido a su impacto directo en la permanencia estudiantil, el rendimiento académico y la eficiencia terminal (Tinto, 2012; OECD, 2021). Este fenómeno no solo representa una dificultad en la adquisición de conocimientos, sino que también se asocia con procesos de rezago, deserción y afectaciones al bienestar emocional de los estudiantes, configurándose como un problema de carácter multidimensional que trasciende el ámbito estrictamente pedagógico (Hernández-Sampieri et al., 2018; Pascarella & Terenzini, 2005).
Diversas investigaciones han intentado explicar el bajo rendimiento académico a partir de variables individuales y contextuales, entre las que destacan los estilos de aprendizaje, entendidos como las preferencias cognitivas y perceptuales mediante las cuales los estudiantes procesan la información (Kolb, 1984; Dunn & Dunn, 1993). Modelos como VARK (Fleming & Mills, 1992) y el modelo de Dunn y Dunn han sido ampliamente utilizados en contextos educativos con la finalidad de personalizar la enseñanza y mejorar el desempeño académico. No obstante, la evidencia empírica acumulada ha puesto en duda la efectividad de estos enfoques cuando se analizan de manera aislada, señalando que la correspondencia entre estilos de aprendizaje y métodos de enseñanza no garantiza, por sí misma, mejores resultados académicos (Pashler et al., 2008; Kirschner, 2017).
En este sentido, estudios recientes han señalado que la reprobación académica responde a una interacción compleja de factores cognitivos, emocionales, sociales e institucionales, entre los que destacan las dificultades atencionales, la autorregulación del aprendizaje, el estrés académico, los hábitos de estudio y las condiciones socioeconómicas (Pekrun et al., 2017; Zimmerman, 2002; Sirin, 2005). La presencia de ansiedad, depresión y estrés académico ha demostrado tener una relación significativa con el bajo rendimiento y la reprobación, al afectar procesos clave como la concentración, la memoria y la motivación (American Psychiatric Association, 2013; Putwain et al., 2021).
Asimismo, el enfoque centrado en el estudiante ha cobrado relevancia en la educación superior, destacando la necesidad de transitar de modelos tradicionales de enseñanza hacia estrategias pedagógicas que promuevan el aprendizaje activo, el desarrollo de funciones ejecutivas y la regulación emocional (Biggs & Tang, 2011; Entwistle, 2009). Desde esta perspectiva, el rendimiento académico no puede comprenderse únicamente como un resultado cognitivo, sino como un proceso influido por la interacción entre el estudiante, el docente y el contexto institucional (Bronfenbrenner, 2005; Bandura, 1997).
Bajo este marco, el presente estudio tiene como objetivo analizar la relación entre los estilos de aprendizaje y el índice de reprobación en estudiantes de nivel superior, así como identificar los factores cognitivos y socioemocionales asociados al bajo rendimiento académico. A través de un diseño cuantitativo, no experimental, transversal y correlacional, se busca aportar evidencia empírica que permita comprender la reprobación como un fenómeno multifactorial, superando enfoques reduccionistas y contribuyendo al diseño de estrategias educativas integrales que favorezcan la permanencia, el bienestar y el éxito académico del estudiantado universitario (Creswell & Creswell, 2018; OECD, 2021).
Los hallazgos derivados de esta investigación pretenden ofrecer aportaciones relevantes tanto en el ámbito académico como institucional, al sustentar la necesidad de fortalecer programas de acompañamiento cognitivo y emocional, así como de promover políticas educativas inclusivas que respondan a la diversidad de trayectorias y necesidades presentes en la educación superior contemporánea (UNESCO, 2020; Tinto, 2012).
METODOLOGÍA
Tipo de investigación y Justificación
La presente investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y correlacional, orientado al análisis de los factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos asociados al bajo rendimiento académico y la reprobación en estudiantes de educación superior Inicialmente, el estudio se orientó al análisis de la relación entre los estilos de aprendizaje y el índice de reprobación en estudiantes de nivel superior.
Si bien los estilos de aprendizaje fueron considerados como una variable exploratoria, el estudio priorizó el análisis de aquellos factores que inciden de manera directa en los procesos de atención, autorregulación, bienestar emocional y condiciones contextuales del estudiantado, permitiendo una comprensión más integral del fenómeno de la reprobación académica.
Alcance de la investigación y justificación
El alcance de la investigación es correlacional, ya que se analizaron las relaciones existentes entre factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos y el índice de reprobación. Los estilos de aprendizaje se incorporaron como una variable secundaria, con el propósito de contrastar su peso explicativo frente a otros factores de mayor impacto en el rendimiento académico.
Este alcance permitió comprender la problemática desde una perspectiva multifactorial, superando enfoques reduccionistas y aportando elementos para la formulación de estrategias educativas integrales.
Diseño de la investigación y justificación
El diseño de la investigación fue transversal, ya que la recolección de datos se realizó en un solo momento. Este diseño permitió analizar simultáneamente los estilos de aprendizaje, el rendimiento académico y los factores cognitivos y socioemocionales presentes en la población estudiada.
El diseño transversal resultó adecuado para identificar patrones de asociación entre variables sin intervenir en ellas, siendo congruente con los objetivos y el enfoque correlacional del estudio.
Objetivos y pregunta de investigación
Objetivo general:
Analizar la influencia de los factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos en el bajo rendimiento académico y la reprobación en estudiantes universitarios de la Licenciatura en Nutrición considerando de manera complementaria el papel de los estilos de aprendizaje
Objetivos específicos:
1.-Identificar los principales factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos presentes en estudiantes universitarios de nivel superior con bajo rendimiento académico.
2.-Determinar el índice de
reprobación en la población estudiada y su relación dichos factores.
3.-Analizar la asociación entre dificultades cognitivas (atención,
autorregulación, hábitos de estudio) y la reprobación académica
4. Examinar la relación entre los estilos de aprendizaje y el índice de reprobación, como variable complementaria dentro del análisis.
5. Aportar evidencia empírica que permita orientar el diseño de estrategias educativas integrales centradas en el acompañamiento cognitivo, emocional y social del estudiante.
Preguntas de investigación:
¿Qué factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos se asocian con mayor frecuencia al bajo rendimiento académico y la reprobación?
¿Existe una relación
significativa entre dichos factores y el índice de reprobación en estudiantes
universitarios?
¿Qué papel juegan los estilos de aprendizaje en la explicación del bajo
rendimiento académico frente a otros factores cognitivos y socioemocionales?
Población Muestra
La población estuvo conformada por 184 estudiantes inscritos en la Licenciatura en Nutrición de una universidad privada del Estado de México. La muestra se integró por 125 estudiantes, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, considerando la accesibilidad y disposición de los participantes.
Técnicas de levantamiento de datos
La técnica utilizada para el levantamiento de datos fue la encuesta, aplicada de manera estructurada a los estudiantes participantes. Esta técnica permitió recopilar información estandarizada sobre estilos de aprendizaje, rendimiento académico, índice de reprobación y factores cognitivos y socioemocionales.
Instrumentos utilizados
El instrumento de recolección de datos consistió en un cuestionario estructurado integrado por secciones sociodemográficas, estilos de aprendizaje, rendimiento académico y factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos. Para garantizar su confiabilidad, se realizó una prueba piloto y se aplicó el coeficiente Alfa de Cronbach, obteniendo niveles adecuados de consistencia interna.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Problemática encontrada
Los resultados obtenidos en la presente investigación evidencian que el fenómeno de la reprobación académica en estudiantes universitarios de la licenciatura en Nutrición responde a una dinámica compleja y multifactorial, que no puede explicarse de manera suficiente a partir de los estilos de aprendizaje. Si bien estos han sido históricamente considerados como un elemento central en el análisis del rendimiento de aprendizaje predominantes y el índice de reprobación, lo que coincide con investigaciones recientes que cuestionan su valor predictivo cuando se analizan de forma aislada.
En contraste, se identificó una problemática estructural asociada a factores cognitivos, particularmente en procesos de atención sostenida, autorregulación del aprendizaje y organización del estudio. Un número considerable de estudiantes manifestó dificultades para mantener la concentración durante las actividades académicas, así como problemas para planificar, monitorear y evaluar su propio proceso de aprendizaje.
Estas limitaciones cognitivas inciden directamente en la comprensión de contenidos, la preparación para evaluaciones y la continuidad en las tareas académicas, incrementando la probabilidad de bajo rendimiento y reprobación.
De manera paralela, los resultados revelaron la presencia significativa de los factores socioemocionales, especialmente altos niveles de estrés académico, ansiedad ante las evaluaciones y desmotivación. Estos elementos afectan de forma directa los procesos cognitivos, al interferir con la memoria de trabajo, la atención y la toma de decisiones académicas. La carga emocional negativa asociada a la presión por el desempeño, combinada con expectativas institucionales y personales elevadas, genera un entorno que dificulta el aprendizaje efectivo.
Asimismo, se identificaron condiciones socioeconómicas desfavorables que influyen en el rendimiento académico de los estudiantes. Entre ellas destacan la necesidad de combinar estudios con trabajo remunerado, la falta de recursos económicos para materiales educativos, transporte o alimentación adecuada, así como contextos familiares que limitan el tiempo y el espacio para el estudio. Estas condiciones no solo reducen el tiempo disponible para las actividades académicas, sino que también incrementan el desgaste físico y emocional del estudiado.
La problemática encontrada pone en evidencia que la reprobación académica no es el resultado de una única causa, sino de la interacción simultánea de factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos, los cuales configuran un escenario de vulnerabilidad académica. En este sentido, la insistencia institucional en estrategias centradas exclusivamente en estilos de aprendizaje resulta insuficiente para atender las necesidades reales del estudiantado, limitando el impacto de las intervenciones educativas y contribuyendo a la persistencia del bajo rendimiento académico.
Propuestas innovadoras
A partir de la problemática identificada, los resultados del estudio permiten plantear una serie de propuestas innovadoras orientadas a atender de manera integral el bajo rendimiento académico y la reprobación en la educación superior. Estas propuestas parten del reconocimiento de que el aprendizaje no depende únicamente de métodos de enseñanza, sino del fortalecimiento de las capacidades cognitivas emocionales y contextuales del estudiantado.
En primer lugar, se propone el diseño e implementación de programas institucionales de acompañamiento cognitivo, enfocados en el desarrollo de habilidades de autorregulación del aprendizaje, atención sostenida y planificación académica. Estos programas pueden incluir talleres sobre técnicas de estudio, gestión del tiempo, estrategias metacognitivas y uso consciente de recursos digitales, adaptados a las características y necesidades específicas de los estudiantes de la Licenciatura en Nutrición.
En segundo lugar, se plantea la integración de estrategias de acompañamiento socioemocional dentro de los planes académicos, que permitan atender de manera preventiva y correctiva los niveles de estrés, ansiedad y desmotivación. La incorporación de espacios del bienestar estudiantil contribuirá a mejorar el clima académico y a reducir los factores de riesgo asociados a la reprobación.
Otra propuesta innovadora consiste en la articulación de apoyos socioeconómicos focalizados, dirigidos a estudiantes en situación de vulnerabilidad. Becas académicas, apoyos para transporte y alimentación, así como esquemas flexibles de carga académica, pueden disminuir la presión económica y permitir que los estudiantes concentren mayores esfuerzos en su proceso formativo.
Asimismo, se propone una reconfiguración del enfoque pedagógico institucional, transitando de modelos centrados en estilos de aprendizaje hacia estrategias educativas integrales que consideren el desarrollo de funciones ejecutivas, la participación activa del estudiante y el aprendizaje significativo. Esto implica capacitar al personal docente en enfoques pedagógicos inclusivos, evaluación formativa y diseño de actividades que favorezcan la autonomía y la reflexión crítica.
Finalmente, se sugiere el uso de sistemas de alerta temprana, basados en indicadores cognitivos, emocionales y académicos, que permitan identificar oportunamente a estudiantes en riesgo de reprobación. El análisis sistemático de estos indicadores facilitaría la intervención temprana y la toma de decisiones institucionales informadas, orientadas a la permanencia y el éxito académico.
Discusión de resultados
La discusión de los resultados confirma que la reprobación académica en la educación superior debe comprenderse como un fenómeno multifactorial, en el que los factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos adquieren un papel central. Los hallazgos del presente estudio coinciden con la literatura internacional que señala la limitada efectividad de los enfoques basados exclusivamente en estilos de aprendizaje para explicar el rendimiento académico, reforzando la necesidad de superar modelos reduccionistas.
La ausencia de una relación significativa entre estilos de aprendizaje y reprobación respalda las posturas críticas que cuestionan su uso como herramienta predictiva del desempeño académico. En este sentido, los resultados aportan evidencia empírica que refuerza la idea de que la personalización de la enseñanza, cuando se fundamenta únicamente en preferencias de aprendizaje, resulta insuficiente si no se consideran las condiciones cognitivas y emocionales del estudiantado.
Por otro lado, la identificación de dificultades atencionales y de autorregulación como factores asociados al bajo rendimiento coincide con estudios que destacan la importancia de las funciones ejecutivas en el aprendizaje universitario. La capacidad de planificar, organizar y evaluar el propio aprendizaje emerge como un elemento clave para el éxito académico, especialmente en contextos educativos que demandan altos niveles de autonomía.
La relevancia de los factores socioemocionales, particularmente el estrés académico, confirma que el bienestar emocional es un componente indispensable del rendimiento académico. La presión constante por cumplir con exigencias académicas, sumada a condiciones personales y contextuales adversas, genera un impacto negativo en los procesos cognitivos, afectando la concentración, la memoria y la motivación.
Asimismo, los resultados relacionados con las condiciones socioeconómicas refuerzan la necesidad de considerar el contexto del estudiante como un elemento determinante en su trayectoria académica. La reprobación no puede desligarse de las desigualdades estructurales que influyen en el acceso a recursos, el tiempo disponible para el estudio y el bienestar general del estudiantado.
En conjunto, la discusión de los resultados pone de manifiesto que aprender no siempre basta, cuando existen barreras cognitivas, emocionales y socioeconómicas que limitan el aprovechamiento académico. Este estudio contribuye a la comprensión integral del fenómeno de la reprobación y respalda la necesidad de diseñar estrategias educativas y políticas institucionales centradas en el acompañamiento integral del estudiante, promoviendo no solo el aprendizaje, sino también la permanencia, el bienestar y el éxito académico en la educación superior.
CONCLUSIONES
La presente investigación permitió analizar la influencia de los factores cognitivos, emocionales y socioeconómicos en el bajo rendimiento académico y la reprobación en estudiantes universitarios de la Licenciatura en Nutrición, considerando de manera complementaria el papel de los estilos de aprendizaje. Los resultados obtenidos confirman que la reprobación académica no puede explicarse de forma suficiente mediante las preferencias de aprendizaje, ya que no se identificó una relación estadísticamente significativa entre los estilos de aprendizaje y el índice de reprobación. Este hallazgo contribuye a fortalecer la evidencia empírica que cuestiona los enfoques pedagógicos centrados exclusivamente en la clasificación de los estudiantes según sus estilos de aprendizaje.
En contraste, se identificó que los factores cognitivos, particularmente las dificultades atencionales, la baja autorregulación del aprendizaje y los hábitos de estudio deficientes, presentan una relación directa con el bajo rendimiento académico. Estas condiciones afectan procesos fundamentales como la organización del tiempo, la planificación del estudio y la comprensión de contenidos, lo que incrementa la probabilidad de reprobación en el contexto universitario. Asimismo, los factores socioemocionales, especialmente el estrés académico y la desmotivación, demostraron incidir de manera significativa en el desempeño académico, al influir negativamente en la concentración, la memoria y la persistencia en las actividades escolares.
Otro hallazgo relevante del estudio fue la influencia de las condiciones socioeconómicas en el rendimiento académico. La necesidad de combinar estudios con actividades laborales, las limitaciones económicas para adquirir materiales educativos y las condiciones familiares adversas generan un entorno de vulnerabilidad que dificulta el aprovechamiento académico. Estos resultados evidencian que la reprobación no es únicamente un problema pedagógico, sino también social y contextual, que requiere la intervención institucional mediante estrategias de apoyo integral.
A partir de estos resultados, se concluye que las estrategias educativas orientadas exclusivamente a la adaptación de la enseñanza según estilos de aprendizaje resultan insuficientes para atender la problemática de la reprobación. En su lugar, se requiere el diseño de políticas institucionales integrales que fortalezcan las habilidades cognitivas del estudiantado, promuevan el acompañamiento emocional y generen mecanismos de apoyo socioeconómico que favorezcan la permanencia escolar y el éxito académico.
Finalmente, el estudio aporta evidencia empírica que contribuye a la comprensión del rendimiento académico desde una perspectiva multifactorial, destacando la necesidad de que las instituciones de educación superior desarrollen programas de intervención temprana basados en indicadores cognitivos, emocionales y socioeconómicos, con el propósito de reducir los índices de reprobación y mejorar la calidad de la formación profesional.
REFERENCIAS
American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). American Psychiatric Publishing.
Biggs, J., & Tang, C. (2011). Teaching for quality learning at university (4th ed.). McGraw-Hill Education.
Bronfenbrenner, U. (2005). Making human beings human: Bioecological perspectives on human development. Sage.
Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2018). Research design: Qualitative, quantitative, and mixed methods approaches (5th ed.). Sage.
Dunn, R., & Dunn, K. (1993). Teaching secondary students through their individual learning styles. Allyn & Bacon.
Entwistle, N. (2009). Teaching for understanding at university. Palgrave Macmillan.
Fleming, N. D., & Mills, C. (1992). Not another inventory, rather a catalyst for reflection. To Improve the Academy, 11, 137–155.
Hernández-Sampieri, R., Fernández-Collado, C., & Baptista-Lucio, P. (2018). Metodología de la investigación (6ª ed.). McGraw-Hill Education.
Kirschner, P. A. (2017). Stop propagating the learning styles myth. Computers & Education, 106, 166–171.
Kolb, D. A. (1984). Experiential learning: Experience as the source of learning and development. Prentice Hall.
OECD. (2021). Education at a glance 2021: OECD indicators. OECD Publishing.
Pascarella, E. T., & Terenzini, P. T. (2005). How college affects students (Vol. 2). Jossey-Bass.
Pashler, H., McDaniel, M., Rohrer, D., & Bjork, R. (2008). Learning styles: Concepts and evidence. Psychological Science in the Public Interest, 9(3), 105–119.
Pekrun, R., Lichtenfeld, S., Marsh, H. W., Murayama, K., & Goetz, T. (2017). Achievement emotions and academic performance. Educational Psychology Review, 29(2), 241–273.
Putwain, D. W., Gallard, D., & Beaumont, J. (2021). Academic stress and achievement. Educational Psychology, 41(2), 203–220.
Sirin, S. R. (2005). Socioeconomic status and academic achievement. Review of Educational Research, 75(3), 417–453.
Tinto, V. (2012). Completing college: Rethinking institutional action. University of Chicago Press.
UNESCO. (2020). Education in a post-COVID world. UNESCO Publishing.
Zimmerman, B. J. (2002). Becoming a self-regulated learner. Theory Into Practice, 41(2), 64–70.